Sobre Illia Bogdesco / About Illia Bogdesco

En 2016 visitaba de nuevo la exposición del Museo Ruso en Málaga. La excusa para este viaje era la exposición de Marc Chagall –que por cierto me gustó muchísimo–, y la nueva permanente; pero de regalo y como si no fuera nada, había también una exposición relacionada con la presencia de Cervantes en las colecciones del Museo Ruso y, naturalmente, entre ellas aparecía el Quijote. Para mi sorpresa allí se podían ver unas cuantas obras de un autor muy desconocido en nuestro país (España), Illia Bogdesco, pero que es una referencia en el suyo, Rusia, especialmente por sus clases de caligrafía, pero al mismo tiempo un dibujante excepcional. Tanto, que voy a repetir otra vez lo de “excepcional”.

In 2016, I returned to Málaga to visit the exhibition in the Russian Museum. My excuse for this trip was the Marc Chagall exhibition –which, by the way, I really enjoyed –, and the new permanent; as a gift, on top of that, there was also an exhibition related to the presence of Cervantes in the collections of the Russian Museum, and of course, among them was Don Quixote. To my surprise, some works could be seen there by an unknown author in our country (Spain), Illia Bogdesco, but that is a reference in his, Russia, especially for his calligraphy classes, but at the same time an exceptional draftsman. So much so that I’m going to repeat again the adjective “exceptional”.

Por determinadas circunstancias, he tenido la fortuna de relacionarme con dos de sus alumnas, a través de las que conocí su obra y gracias a las que tengo en casa uno de los libros del maestro, que guardo como un tesoro. Quienes le conocieron o han visto su obra saben que no es para menos.

Because of particular circumstances, I was lucky enough to relate with two of his pupils, and through them I got to know his works, and thanks to them, I have at home one of the Master’s books, that I keep like a golden treasure. Those who knew him, or those who are acquainted with his work know that it is not for less.

Publiqué entonces en mi Facebook –Valentin Art Photography–, la reseña de la visita y, ahora, antes de continuar, me parece oportuno reproducir aquí la parte que se refiere a la exposición con las obras de Illia Bogdesko:

I published on my Facebook – Valentin Art Photography -, the review of my visit, and now, before continuing, it seems appropriate for me to recreate here the part that refers to the exhibition with the works of Ilia Bogdesko.

Una curiosa exposición dedicada a la presencia de Cervantes en las colecciones del museo ruso remata la visita con obras del siglo XIX y XX, principalmente grabados y dibujos. Entre las obras se pueden encontrar grabados de Ilia Bogdesko, profesor de dibujo y uno de los más reconocidos ilustradores rusos del Quijote. Nunca había visto su obra fuera de Rusia y me sorprendió el encuentro. Es un dibujante absolutamente magnífico, comparable con los mejores. Dado que falleció en 2010, si no me equivoco, y que muchos de sus discípulos están vivos y en activo -así como Tatiana Dgems-Levi, la comisaría que consiguió que el museo Ruso comprara varias de sus obras hace años-, y como por circunstancias tengo amistad con alguno de ellos, pude comunicárselo a través de su hija Dasha (fantástica iconógrafa) desde la misma exposición y ser testigo de la alegría y emoción que la noticia les provocó. Ilia Bogdesko no era sólo profesor y virtuoso del lápiz, sino una persona querida y respetada por quienes tuvieron la fortuna de conocerle y aprender de él. Dicen que sus clases de caligrafía eran irrepetibles. Con un poco de tiempo podré preparar unas reproducciones de cuadros publicados por el maestro en uno de sus libros, que conservo como un tesoro, para un próximo artículo. El hijo de Bogdesko tiene una colección de dibujos de su padre que puede ser expuesta si alguien se toma el interés necesario.

A curious exhibtion that was dedicated to the presence of Cervantes among the collections of the Russian museum with works from XIX and XX centuries rounded off the visit, they were mostly engravings and drawings. Among the works you’ll find engravings of Ilia Bogdesko, professor of drawing and one of the most well known Russian illustrators of Quijote. I have never seen his works outside of Russia and finding them here surprised me. Given that he passed away in 2010, if I’m not wrong, many of his disciples are alive and active – as well as Tatiana Dgems-Levi the curator who managed to persuade the Russian museum to buy some of his works a few years ago-, and through circumstances I have a friendship with some of them, I was able to communicate the news from the exhibition itself to her daughter Dasha (Great Iconographer) and witness the joy and excitement that this news provoked. Ilia Bogdesko was not only a professor and virtuoso of the pencil, but a very well loved and respected person by whoever had the fortune to know him and learn from him. They say that his calligraphy classes were unrepeatable. With a little bit of time I could prepare some reproductions of works that were published by the maestro in one of his books, that I keep as a treasure, for a proximate article. Bogdesko’s son has a collection of his father’s drawings that can be shown if somebody takes the necessary interest.

El Libro / The book

Archivos de Dasha y Dima / Dasha and Dima archives

Y bien, ha llegado el momento de cumplir con la promesa, pero con la sorpresa de poder añadir imágenes de las que no supuse que podía disponer. Durante mi estancia en San Petersburgo en septiembre de 2017, tras la exposición en los Urales, acompañado por Natalia Silina y Dasha Dgems-Levi, ambas alumnas de Illia Bogdesko –Dasha es, además, hija de Tatiana Dgems-Levi, la comisaria de la que hablaba en aquel artículo–, después de la visita a la Unión de Artistas de San Petersburgo y como despedida del viaje fuimos a cenar a casa de Dasha y su marido Dima, –también allí había cenado Illia Bogdesko pues era amigo de la familia–, donde, para mi sorpresa, guardaban una importante cantidad de dibujos del maestro que pude disfrutar sin poder creerme lo que tenía ante los ojos. Cerca de la media noche y saliendo para el aeropuerto a las tres y media de la mañana, hice unas fotos con mi móvil para recordar aquellos deliciosos dibujos y salí disparado a la basílica de Alexander Nevsky, donde me alojaba, a por las maletas, descansar una siesta…, y volar a casa.

And well, the time has come for me to fulfil my promise, but with the surprise of being able to add images that I thought would be unavailable to me. During my stay in Saint Petersburg in September 2017, after the exhibition in the Urals, accompanied by Natalia Silina and Dasha Dgems-Levi, both pupils of Illia Bogdesko – Dasha is also the daughter of Tatiana Dgems-Levi, the curator of whom I spoke of in that article–, after the visit to the Artists Union in Saint Petersburg and as a farewell to the trip, we went to dine at Dasha and her husband Dima’s place, where Illia Bogdesko had also dined before as he was a friend of the family–, and where, to my surprise, there was an important amount of the Master’s drawings which I could enjoy. I couldn’t believe what I was seeing. It was nearing midnight, and at 3.30am we were leaving for the airport, I took some photos with my iPhone so that I could remember those marvellous drawings and left in a rush for the basilica of Alexander Nevsky, where I was staying, to get my luggage, take a nap…, and fly back home. 

Para quienes ya conozcan a Illia Bogdesko, añadiré alguno de esos dibujos a las reproducciones del libro que había prometido. Dudo que esos dibujos lleguen a aparecer en público alguna vez, así que aunque tomadas con mi iPhone hay que abrir bien los ojos.

For those who already know about Illia Bogdesko, I’ll add some of these drawings to the copies of the book that I had promised. I doubt that these drawings will ever appear in public, so, even if they were taken with my iPhone I advise you to open your eyes wide and observe.

Retrato de Dasha trabajando / Portrait of Dasha working

Dos retratos de su madre / Two portraits of his mother

También quiero dar las gracias a mis amigos Dima y Dasha por su cariño y amabilidad, especialmente porque Dasha cruzó, un sábado por la noche con un tráfico infernal, todo San Petersburgo para llevarme a la basílica Alexander Nevsky. Por la mañana se me había olvidado en la habitación una de mis obras, “Viento Cromático”, que era para ellos y, qué suerte para mí que la olvidé, tuvo que ir hasta allí a recogerla… Hay días que te despiertas con la suerte de cara.

I would also like to thank both my friends Dima and Dasha for their love and kindness, especially because Dasha crossed the whole of Saint Petersburg one Saturday evening, suffering horrendous traffic, to take me to the basilica Alexander Nevsky.  It so happens that, that morning, I had left in my room one of my works, “Viento Cromático”, which I had brought with me as a gift for them and, what luck that I had forgotten it, she had to go there to pick it up… There are days when you wake up with luck on your side.

Translated by Sandra Crundwell

Sobre Malevich / About Malevich

Sobre Malevich, su cuadrado negro sobre blanco y algo más.

About Malevich, his black square over white and something else.

Entiendo que tengo un punto de vista extraño sobre la obra de Malevich titulada “Cuadrado negro sobre blanco”. Desde que fue pintada a principios del siglo XX ha hecho que se escribiera sobre ella un auténtico rio de tinta. Entre los adjetivos “estupidez” y “genialidad”, todas las calificaciones han tenido cabida entre sus pequeñas dimensiones, pero a día de hoy es difícil, por no decir imposible, negar la evidencia de la enorme influencia que ese cuadro, o su concepto, ha tenido sobre la pintura que se produce 100 años después.

I understand that I have a strange point of view on Malevich´s work titled “Black Square on white”. Since it was painted, at the start of the twentieth century, a great deal has been written about it. Among the adjectives “stupidity” and “genius”, there are many other different labels that fit into its small dimensions, but today, it’s difficult, not to say impossible, to deny the evidence of the enormous influence this picture, or its concept, has had on painting produced 100 years after.

En los últimos tiempos, he venido notando de modo creciente en cada feria que visito, Arco incluida, que la influencia de Picasso o Kandinsky ha ido disminuyendo hasta casi desaparecer, en beneficio de Malevich que aparece, constante e insistentemente, por todas partes.

Lately, I’ve noticed in each Fair I’ve visited, including Arco Madrid, that Picasso’s or Kandinsky’s influence has been diminishing, I’d say almost disappearing in favour of Malevich, who appears, constantly and insistently, everywhere.

Hay menos de un centenar de obras de Malevich a disposición del público en los diferentes museos o galerías que pueden presumir de contar con alguna de ellas. Pero su pintura no se limita a cuadrados o redondeles y cruces; sus coloridos campesinos dan pistas importantes del camino que le llevó a las pinturas dimensionales que le han hecho popular entre los espectadores ocasionales.

There are under a hundred works of Malevich, available for the public to view at any one of the different museums, or galleries, that can boast of having any of his pictures at all. But, his paintings are not only limited to squares or circles and crosses; his colourful peasants gave important clues on which path he was taking, and what took him to the dimensional paintings that made him so popular among the occasional spectators.

Además Malevich nos regaló unos escritos sobre color, forma, luz y otros de los conceptos que manejaba, cuyos textos están casi al borde de ser indescifrables. Escribía y manejaba ideas y conceptos tan extraños y avanzados en su época que fue casi ignorado, o despreciado, por su gobierno y condenado al ostracismo. He leído escrito por él todo lo que he podido encontrar, libros o artículos. Es de las lecturas más complicadas que conozco, aunque diré que es una lectura luminosa e inteligente a la vez que densa y compleja como pocas. Murió de cáncer, pobre, desconocido excepto por unos pocos y, a su funeral, asistieron unos amigos íntimos que colocaron sobre el féretro uno de sus cuadrados negros sobre blanco, para permanecer casi olvidado hasta bastantes años después.

Besides, Malevich presented us with some writings about colour, form, light and other concepts he managed, whose texts are on the verge of becoming indecipherable. He wrote and managed ideas and concepts so strange and advanced in his time, that he was practically ignored, or despised, by his government and condemned to ostracism. I’ve read all the writings by him that I could ever get my hands on, whether books or articles. The readings are of the most complicated I’ve ever come across, although I will say that it’s a brilliant and intelligent reading, but at the same time heavy going and complex like few. He died of cancer, poor, unknown, except for a few and, at his funeral, there were some very close friends who covered his coffin with one of his black over white pictures, a picture that remained almost forgotten until many years later.

Tengo leído que su obra fue confiscada –incluso leí que destruida–, varias veces, motivo por el que pintó su “Cuadrado negro sobre blanco” en tres ocasiones, además de dejar otro sobre escayola.

I read that his work was confiscated –I even read that it was destroyed–, many times, this was the reason he painted his “Black Square over white”, three times, apart from leaving another on plaster.

En 2011, año de mi primera exposición en Rusia, tuve la oportunidad de chocar de frente en una sala de la galería Tetriakov de Moscú, con el primero de los tres que vi en mi vida. Yo lo llamo “el cuarteado”, porque su superficie negra está rota y cuarteada. A través del cuarteado se ve que en el fondo tras el negro hay pintados colores pastel, y ¿qué hace eso ahí? Tal vez lo pintó sobre un cuadro desechado, fue la única explicación que encontré entonces.

In 2011, the year I first exhibited in Russia, in a room of the Tetriakov gallery of Moscow, I had the opportunity to come face to face with the first of three that I saw in my life. I call it “the Cracked” because its black surface was broken and cracked. Through the cracks you can see that in the background behind the black, pastel colours are painted, so I asked myself: what’s that doing there? Maybe he painted it in one of his discarded works, which was the only explanation that I found then.

Ese cuadrado es uno de los dos más pequeños, en su concepto es esencialmente lo mismo que los otros, pero el efecto visual es sorprendente. Ya sé que teóricamente es la representación de su idea del espacio, lo no objetual y todo lo demás, pero si me olvido de la idea que ha soportado la vida de ese cuadro concretamente, y lo miro como si fuera un cuadro más –que es lo que hice–, entonces se puede disfrutar de un efecto que a estas alturas dudo que no fuera buscado.

Of the three, this square is one of the two smallest. In its concept, it’s essentially the same as the others, but the visual effect is amazing. I know that, theoretically, it’s the representation of his idea of space, the non-conceptual and everything else, but if I forget the idea of the life that this particular picture has endured, and if I look at it as if it was just another picture –what is exactly what I did–, then one can enjoy an effect that, at this point, I doubt wasn’t looked for.

Al mirar al centro del cuadro desde cerca –la vigilante debía creer que me lo iba a comer–, el blanco del borde actúa como una ventana abierta hacia la noche. Al mismo tiempo tienes la sensación de que gira ligeramente a la derecha, por efecto de los desiguales bordes blancos que tu cerebro intenta alinear y, de pronto, las roturas del negro parecen abrirse y mostrar ríos de color pastel y brillantes que se mueven hacia el fondo de la noche que se te presenta.

When looking at the centre of the picture from close up –the guards must have thought that I was about to eat it–, the white of the border act as an open window towards the night. At the same time one has the feeling that it turns slightly towards the right, because of the effect of the irregular white borders that your brain tries to align and, all of a sudden, the ruptures in the black seem to open up to show rivers, of pastel and bright colours, that move towards the deep of the night that is presented before you.

Como parece imposible lo que veo, me aparto y vuelvo a revisar el cuadro. Descanso la mirada y me acerco de nuevo; la escena se repite una vez tras otra, no es una circunstancia, es un efecto óptico. Es curioso que el cuarteado accidental haya llegado a producir semejante efecto, dada la filosofía que lo produjo, no parece posible que Malevich lo haya hecho a propósito, jugando además con nuestros ojos. Pero ¿pudo hacerlo así de modo intencionado?

As the vision of what I saw seemed impossible, I moved away from it to review the picture. I rested my eyes, then moved closer to it again; the vision repeated itself over and over again, it’s not just a circumstance, it’s an optical effect. It’s funny how this accidental cracking has come to produce such an effect, given the philosophy that produced it, it doesn’t seem possible for Malevich to have done this on purpose, besides him playing tricks on our eyes. But, could he have done it intentionally?

A finales de ese mismo año, en noviembre, hubo una exposición del Hermitage en el museo del Prado, a la que acudí como visitante. Allí se exponía, entre múltiples obras de increíble valor y belleza, el otro “cuadrado negro sobre blanco” de formato pequeño. Me acerqué a él intrigado por la superficie, pero éste no tenía ningún cuarteado sobre el negro. Aquí los vigilantes no me dejaron acercarme al cuadro tanto como quería para analizar la superficie, su dibujo, textura y transparencia; tampoco me dejaron hacerle fotos (aunque la hice…). Además, la impresionante cantidad de visitantes eran un buen arma contra la mirada tranquila, de modo que me fui de allí feliz de ver el segundo cuadrado, pero insatisfecho por el escaso análisis que pude hacer del mismo.

At the end of that year, in November, there was an exhibition from the Hermitage in the Prado Museum, which I attended as a visitor. It was exhibited there among multiple works of incredible value and beauty, plus the other “Black Square over White” in a smaller format. I moved close to it, intrigued about its surface, but this one didn’t have any cracks on the black. Here, the guards didn’t let me get close enough as I would have liked to analyse the surface, its outline, its texture and transparency; they didn’t allow me to take photos either (although I did…). Besides, the impressive amount of visitors stopped me from looking calmly, so I left the museum happy to have been able to see the second square, but unsatisfied with not being able to analyse it as much as I would have liked.

Tras mi exposición en los Urales de septiembre 2017, viajé a San Petersburgo para visitar la Unión de Artistas acompañado de Dasha Djems-levi, profesora de la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo, pintora de iconos y discípula y amiga de Ilia Bogdesko, y por supuesto a visitar el Hermitage y el Museo Ruso. El Museo Ruso es el hermano mayor del homónimo que hay en la ciudad de Málaga –¡visita obligada en cada nuevo montaje!–.

After my exhibition in the Urals in september 2017, I travelled to Saint Petersburg to visit the Artists Union, accompanied by Dasha Jeims-levi, professor of the Academy of Fine Arts of Saint Petersburg, a painter of Icons and disciple and friend of Ilia Bogdesko, and besides, to visit the Hermitage and the Russian Museum. The Russian Museum is the elder sister of the homonym in the city of Malaga –a compulsory visit when each new mounting of an exhibit takes place!–.

Opté por visitar primero el conjunto del Hermitage, donde, en la sección conocida como “el estado mayor”, me topé con el cuadrado sin textura por segunda vez en mi vida. El mismo que había visto en Madrid.

I chose to make the first visit to the Hermitage Museum, where, in the section known as “the Chief of Staff”, I came across the square without texture, for the second time in my life; the same one I saw in Madrid.

Pero mi gran sorpresa fue en el Museo Ruso. Había oído hablar del tercer cuadrado, el de mayor tamaño de todos, el que se agrupa con el “círculo sobre blanco” y la “cruz sobre blanco”, Todos ellos de aproximadamente un metro y poco de lado. Y de pronto en una sala me encontré las tres piezas juntas. Un momento muy emocionante que disfruté más de lo que pensaba.

But my biggest surprise was in the Russian Museum. I had heard about the third square –the largest of all–, the one that was grouped with the “Circle over White” and the “Cross over white”. All of them of approximately one metre wide. Then, in one of the rooms, I suddenly came across all three pieces together. That was a very emotional moment for me, one that I enjoyed more than I could ever imagined.

Como no hay problema para hacer fotos dentro del museo disparé unas cuantas imágenes para el recuerdo. ¡Valentín was here! Y luego me acerqué a tomar notas sobre los tres cuadros, de partes que quería recordar y analizar posteriormente.

As there is no problem to take photographs inside the museum, I took a few shots of several pictures as a keepsake: Valentín was here! And then I went closer to take some notes of the three pictures, of sections that I wanted to remember for posterior analysis.

El blanco no es blanco, es un blanco roto, muy roto, sucio, casi un gris. El negro no es un negro liso para rellenar la superficie señalada, tiene textura y tampoco es homogénea. Ningún negro está cuarteado…

The white is not white, it’s an off white, very off white, dirty, almost grey. The black is not a smooth black for filling in the surface shown, it has texture, but it’s not homogeneous. There is no cracked black.

Cerca de ellos está el “cuadrado rojo sobre blanco”, subtitulado por el propio Malevich “Retrato de una campesina en dos dimensiones”. ¿Por qué ese segundo título? Algo me vino a la cabeza y creí conveniente volver a mirar los tres anteriores. ¿Y si las manchas no eran solo manchas? ¿Por qué los tres cuadrados eran diferentes en su superficie? Me había llamado la atención en otro de sus cuadros –“Sportsmen”–, que hay varias partes de los modelos en negro y en las que unas están cuarteadas y otras no. De siete manchas cuatro no están cuarteadas y tres sí, además el cuarteado es muy evidente o no lo hay. Puede ser que controlase el efecto y sus cuarteados estuvieran hechos a propósito. ¿Cómo saberlo?

Close by there is the “Red square over white”, subtitled by Malevich himself “Portrait of a peasant in two dimensions”. What is the reason of this second title? Something came to my mind, and I thought it convenient to take another look at the previous three. What if the patches were not only patches? Why were the three squares so different on their surface? This called my attention in one of his other pictures: “Sportsmen”, where various sections of the models in black were cracked and some were not. Of the seven patches, four are not cracked and three of them are, besides, or the cracks are evident or there are no cracks at all. It could be that he controlled the effect and the cracks were put there on purpose. How can we know?

Antes de abandonar la sala decidí hacer unas tomas de la superficie negra de los tres lienzos y entonces pasó algo sorprendente… Al acercar la cámara al negro la imagen se aclaró volviéndose gris y aparecieron unas formas fácilmente identificables. Incrédulo volví a repetir el movimiento y siguió produciéndose el efecto. Repetí la operación en el círculo y en la cruz y pasó exactamente lo mismo, demasiadas casualidades para ser simplemente casualidades. Había rostros bajo el negro, y no de pequeño tamaño.

Before leaving the room, I decided to take some photos of the black surface of all three canvasses, and something surprising happened… As I moved the camera closer to the black, the image lightened, changing to grey, and some easily identifiable shapes appeared. Incredulous, I repeated the movement and the same effect happened again. I repeated the operation with the Circle and the Cross, and the same thing happened again; too many coincidences for being just simple coincidences. There were faces underneath the black, and they were not small either.

En la sala había dos grupos de visitantes, unos eran franceses y los otros alemanes. Llamé la atención de una mujer francesa y puse ante sus ojos mi teléfono apuntando al círculo negro, la imagen se aclaró y la señora abrió los ojos como platos, alzó su cámara y disparó… luego llamó a sus amigos y todos parecieron ver lo mismo que yo. Con el grupo alemán sucedió exactamente lo mismo.

In the room there were two groups of visitors, some were French and some were German. I called the attention of a French woman, so I pointed the camera of my cell phone towards the black circle, to let her see what was there for herself. The image lightened and the lady’s eyes opened wide, she rose her camera and took pictures… Later she called her friends to take a look, and they all seemed to see the same as I did. The same thing happened exactly with the German group.

Sé perfectamente que esos cuadros de Malevich son conceptos, pero en este momento me resulta difícil creer que, alguien tan inteligente y denso como Malevich, repitiera tres veces un cuadro para pintar solo negro sobre blanco. Parecía una broma, parecía estar jugando con nosotros, pero el título “Retrato de una campesina en dos dimensiones” del cuadrado rojo igual da más pistas de lo que parece.

I know perfectly that these pictures of Malevich are concepts, but now, I find it difficult to believe that, someone as intelligent, meticulous and dense as Malevich, would repeat the same picture, three times!, just to paint pure black over white. It seems like a joke, it seems he was just playing a game with us, but the title “Portrait of a peasant in three dimensions” of the red square, is probably giving out more clues than it may seem.

Y por supuesto que no voy a ponerme a escribir una novela sobre “Los misterios del cuadrado negro”, pero, como dicen mis primos hermanos gallegos: No creo en brujas, pero ¡haberlas haylas!

And most certainly, I am not going to write a book about “The mysteries of the black square”, but, as my first cousins from Galicia say: I don’t believe in witches, but if any, they’re there.

Cuadrado rojo sobre blanco / Retrato de una campesina en dos dimensiones visto en blanco y negro. Red square over white / Portrait of a peasant in two dimensions seen in black and white

Cuando le mostré las fotos a Dasha Jeims-levi, aceptó estar sorprendida, ambos admitimos que los cuadros son lo que son, pero afirmó que iba a mirarlos con más detenimiento en una próxima visita al Museo Ruso.

When I showed the pictures to Dasha Jeims-levi, she agreed to be surprised, we both agreed that the pictures are what they are: a concept; but she confirmed that on her next visit to the Russian museum, she would scrutinise them with a fine tooth comb.

Nunca he leído información a ese respecto, pero estaría encantado de que alguien pudiera aportarme un poco de luz sobre esta particularidad, si es que hay algo que decir. Tampoco pasa nada por seguir pensando que Malevich –siempre tan serio en las fotos–, tenía un sentido del humor tan agudo como sus conceptos.

I have never come across any information about this, but I would be delighted if somebody could shed a little light on this particularity, that’s if there is something to say. It’s also OK if we carry on thinking about Malevich –always so serious in photos–, he had a sense of humour as shrewd as his concepts.

Translated by Sandra Crundwell