Mi viejo NUEVO libro / My old NEW book.

Por las colecciones fotográficas que se me conocen, parece como si nunca hubiera hecho fotografía “clásica” –hasta he leído que la odio, cosa que yo mismo no sabía–. Es como si nunca me hubiera dado por expresarme usando los caminos de la fotografía tradicional. La verdad es que, a pesar de haber pertenecido al mundo de la fotografía profesional durante muchos años, mis intereses creativos se encuentran en otro tipo de estética. Incluso las obras anteriores a 1991 estaban a medio camino estético entre dos mundos y, cuando un buen día se me abrió la puerta que buscaba, comenzaron las series de colecciones numeradas, la Realidad Simultánea, el Fotosimbolismo…

Because of the photographic collections that I’m known for, it may seem as if I had never done “classic” photography –I`ve even read somewhere that I hate it, something I didn’t know myself–. It’s as if I was never prone to expressing myself in the way of traditional photography. The truth is that, in spite of having belonged to the world of professional photography for many years, my creative interests are in another type of aesthetics. Even the works before 1991 were halfway between two aesthetic worlds, and when one good day the door opened to what I was looking for, the series of numbered collections began, the simultaneous reality, the Photosimbolism…

Se suele mencionar una colección como la “no numerada”, y que correspondería a la número once, que es la colección por la que me conoció el galerista Antonio Pena, y la colección de la que yo le dije, para su sorpresa: “no lo expongo porque no es Arte”. Ese número de orden se usó para la colección titulada “Floriluces”, del año 2010 y que, evidentemente, no tiene nada que ver con ésta de la que hablamos.

One collection is usually mentioned as the “no numbered”, that would correspond to number eleven, which is the collection that the gallery owner Antonio Pena knew me for, and was the collection that I told him, to his surprise: “I’m not going to exhibit it because it’s not Art”. That order number was used for the collection called “Floriluces”, of 2010 and that, evidently, has nothing to do with the one we are talking about.

Las fotografías correspondían a una colección de paisajes, que había estado haciendo durante algo más de cuatro años, de la costa y acantilados de Asturias, en el norte de España. Las imágenes se habían hecho para un libro, que llevaría por título “Asturias, un mar idílico” y que maquetado y a punto de ser impreso quedó guardado por un problema entre editores. A partir de ese momento yo nunca quise mostrar o vender esas imágenes. Incluso me negué a exponerlas como obra personal en varias ocasiones. Se hicieron famosas por eso.

The photographs corresponded to a collection of landscapes, which I had been doing for just over four years, from the coast and cliffs of Asturias in northern Spain. The images had been made for a book, which would be titled “Asturias”, an idyllic sea”. The book layout ready and on the verge of being printed was saved because of a problem between publishers. From that moment on I never wanted to show or sell those images. I even refused to exhibit them as a personal work on several occasions. That’s why the pictures became famous.

¿Es algo tan extraño? En mi opinión no lo es. Cuando me planteo una colección pienso por adelantado los parámetros en que se va a mover, el tipo de relación que deben tener las obras entre sí, el tamaño de los detalles, de las imágenes secundarias, incluso el guión mental para unirlas como pensamiento. Los paisajes fueron concebidos para un libro, en tamaño de libro, con un orden visual determinado ­–como si de una película se tratase–, con dos formatos de captura prefijados, y con una idea de cómo deberían ser las subidas y bajadas de los sentimientos provocados por las diferentes capturas –y zonas–, que yo tenía muy claras. Era una obra conjunta, un bloque, un discurso gráfico sobre una zona costera. Las obras se apoyaban unas en otras, no eran piezas individuales, había un desarrollo planeado. Hasta el hecho de que el orden de presentación en el libro fuera alfabético, no geográfico, influyó en la forma de premeditar las capturas y las fechas de las tomas. Las capturas se harían sobre película diapositiva de formato medio; eso también fue parte de los planteamientos.

¿Is it that strange? In my opinion, it is not. When I think of a collection I think in advance about the parameters in which it is going to move and the type of relationship that the pictures should have with each other, the size of the details, the secondary images, even the mental script to unite them as a thought. The landscapes were conceived for a book, in book size, with a certain visual order –as if it was a film–, with two formats of captures, and with an idea about how should be the ups and downs of the feelings provoked by the different captures -and zones-, that I had very clear in my mind. It was a joint work, as a whole, a graphic discourse on a coastal area. These works supported one on each other, they were not individual pieces, and the development was pre-planned. Even the fact that the order of presentation in the book was alphabetical, not geographical, also influenced the way of pre-meditating the captures and the dates of the shots. The captures would be made on medium format transparencies; that was also part of the plan.

Pero no era un simple capricho, no lo era. Las diez colecciones de mi obra personal concluidas hasta ese momento, habían cambiado mi aproximación visual a la realidad que me rodeaba, llevándome a la Realidad Simultánea. Mis imágenes salían de la vida real, convirtiendo los objetos en cosas vivas, en seres vivos, en vidas nuevas y desconocidas: eso son en realidad mis colecciones. El libro fue la excusa para mostrar sin transformar esa realidad viva que mis colecciones me hacían descubrir; era un juego visual para mostrar las bases de lo que me hacía ver mi obra personal. El libro era una obra completa, y mostrar una foto individualmente sería tanto como mostrar una uña de un dedo del David de Miguel Ángel. El concepto se habría destruido. De ahí mi negativa a mostrarlas como piezas individuales. Sin ninguna duda, de planearlas como obras sueltas habría disparado de otra manera.

But it was not a simple whim, it was not. The ten collections of my personal work concluded up to that moment, had changed my visual approach to the reality that surrounded me, taking me to the Simultaneous Reality. My images came from real life, transforming the objects into living things, live beings, into new lives, and unknown: that really is what my collections are all about. The book was the excuse I needed to show, without transforming, that living reality that my collections made me discover; it was a visual game to show the grounds of what my personal work made me see. The book was a complete work, and to show a photo individually would be as much as showing a fingernail of Michelangelo’s David. The concept would have been destroyed. Hence my refusal to show them as individual pieces. Without any doubt, if the pictures had been planned as individual works they would have been shot in a different way.

Tras la publicación de mi libro “Círculos de confusión”, parece que la editorial se ha animado con el libro de paisajes. Se cambiará el formato hacia algo parecido a un 29 x 29 cm., incluirá traducción al inglés de los textos de la primera versión, tendrá algunos datos actualizados y andará cerca de las 300 páginas. Esta vez el proyecto tiene pinta de llegar a buen puerto. Se pondrá en marcha a lo largo de 2019.

After the publication of my book “Circles of confusion”, it seems that the editorial has been animated with the landscape book. The format will be changed to something similar to a 29 x 29 cm., the English translation of the texts of the first version will be included, it will have some updated data and will be close to 300 pages. This time the project looks like it will end well. It will start running again throughout 2019.

¿Qué es lo que me hizo poner un alto en el camino de mis colecciones y dedicar más de cuatro años a vivir pensando en 400 kms de costa?

What is it that made me take a break in the way of doing my collections to dedicate, more than four years of my life, thinking about 400 km of coastline?

Un buen día, paseando por Otur, una playa Asturiana en el concejo de Valdés, mientras esperaba a un colega y amigo, sentí de pronto que en aquella playa vacía que pisaba había algo más, parecía estar viva; era como si estuviera puesto en pie sobre un gigante y acabara de sentirle palpitar. Sentí una náusea que me erizó la piel mientras la vivencia de lo que me rodeaba excitaba cada uno de mis sentidos, bloqueando los pensamientos. ¡De repente todo aquello estaba vivo! La arena dorada, llena de ondas y dibujos de diversas texturas, adornada por rocas con formas menos amorfas de lo que siempre había creído, algunas de ellas rodeadas por pequeños charcos de agua de mar estancada a su alrededor… La sorprendente luz azul de las once de la mañana de un día de marzo que parecía haberse vuelto corpórea, densa, como gelatinosa… La brisa suave y fresca que olía a mar mientras se llenaban mis oídos del sonido de las olas y las gaviotas… Todo ello parecía estar allí para mí, y ya que yo estaba solo, sólo para mí. Tan integrado estaba con el entorno que sentí miedo; miedo de la forma en que aquella naturaleza a la vez amable y brutal se había abierto ante mí y en mi interior. Podía sentirlo todo a la vez, con una claridad inaudita. Era una sensación maravillosa. Cuando acepté aquel momento lo sentí como algo más que simplemente mirar: llegué mirando y terminé viendo, una sutil diferencia. El resto de mi espera la dediqué a observar con detenimiento lo que me rodeaba, tratando de saber qué era lo que había allí que había conseguido emocionarme hasta donde antes no había llegado nunca. Pero todo era lo mismo de siempre: mar, rocas, arena, luz… Sólo había cambiado yo, que no estaba frente al paisaje, que estaba en él, dentro, yo era parte de toda aquella nueva vida que había descubierto. Se había completado el encantamiento. Y surgió la idea –la necesidad…–, del libro.

One day, walking along Otur, a beach from Asturias in the district of Valdés, while I was waiting for a colleague and friend, I suddenly felt that on that empty beach I stepped on there was something else there, it seemed alive: it was as if, without knowing, I’d stepped foot on a giant and I had just felt his heartbeat. I felt nauseous, a chill ran down my spine while the evidence of my surroundings was placed within me, rousing every one of my senses, blocking all my thoughts. All of a sudden everything came alive! The golden sand, full of waves and illustrations of different textures, and adorned with rocks with forms less amorphous than I had believed, some of them surrounded by small puddles of stagnant seawater around them… The amazing blue light of eleven o’clock in the morning on a March day that seemed to have become corporeal, dense as if it were gelatinous… The sweet and fresh breeze that smelled of the sea while my ears filled with the sound of the waves and the seagulls… It all seemed there for me, and as I was alone, it was only for me. I was so integrated with the environment that I felt fear; fear of the way in which that nature at the same time friendly and brutal opened up before me and within me. I could feel it all, simultaneously, and with extraordinary clarity. It was a wonderful feeling. When I accepted that moment I felt it was much more than a simple look, it was much deeper than that; I arrived looking and ended by seeing, which is a subtle difference. The rest of my time waiting I devoted to looking closely at my surroundings, trying to figure out what existed there that had moved me to where I had never been moved before. But everything was the same as always; sea, rocks, sand, light… Only I had changed, I was not in front of the landscape, I was in it, inside it, I was part of all this new life that I had discovered. The enchantment had been fulfilled. And the idea – the necessity…– of the book, came up.  

Los comienzos siempre son difíciles, esto es algo sabido, pero aún se hacen más dolorosos si una vez tras otra te equivocas en los momentos escogidos para hacer las fotos. Cuando ves que no avanzas por no planificar bien las salidas decides tomar nota de los errores y sentarte a planear dónde, cuándo y cómo vas a trabajar el próximo día. Son muchos quilómetros de costa por delante, muchas fotos y muchas sensaciones que captar. Es una prueba de voluntad, una placentera ansiedad, pero no ha de ser una pérdida de tiempo. Así que comienzas a analizar las mareas, el paso solar en las cartas, la hora o las horas del día apropiadas para esa zona concreta, gris o soleado, los contrastes, amanecer o anochecer…, y empiezas a moverte de forma programada para poder disfrutar de las maravillas que te llegan y ser eficaz: eliminar los fallos.

The beginnings are always difficult, this is something known, but they are even more painful if, time after time, you make mistakes in the moments you’ve chosen for taking the photos. When you realize that you are not making progress because you do not plan well the times you choose to go out, you decide to take note of the mistakes and sit down and plan where, when and how you will work the next day. There are many kilometers of coastline ahead, many photos and many sensations to capture. It is a test of will, a pleasant anxiety, but it should not be a waste of time. So you start to analyze the tides, the passing of the sun in the sun chart, the hour or the hours of the day apropiated for that specific area, grey or sunny, the contrasts, dawn or dusk…, and you start moving in a programmed way to be able to enjoy the wonders that come to you and be effective: eliminate the failures!

Las primeras imágenes eran claramente insatisfactorias, casi parecían postales de recuerdo: imágenes comerciales, perfectas pero carentes de alma y que para nada ahondaban en la densa materia que enfrentaban. Podrían pertenecer a cualquier lugar y hacerse en cualquier momento favorable. Eran demasiado profesionales, tal vez sólo profesionales. Desde luego eran correctas técnica y estéticamente, pero esperaba sacar mucho más partido de aquello que me había sacudido tan intensamente. ¡Como para no implicarme más en el espíritu del mar! Yo pretendía algo que iba muchísimo más allá que una simple descripción topográfica usando la fotografía, por más favorable y benefactora que fuera la luz para con las imágenes. Archivé para siempre tan correctas pruebas y pasé página.

The first pictures were unsatisfactory, and that was very clear to me. They looked more like the picture postcards you send when on holiday: commercial pictures, perfect, but soulless, they just didn’t delve into the dense matter they faced. They could belong anywhere and be made at any good time. They were too professional, maybe only professional. Of course, they were correct, both aesthetically and technically speaking, but I hoped to get much more out of what had shaken me so intensely.  As if to not get more involved in the spirit of the sea! My aim was to go way beyond a simple topographical description using photography, however favorable and benevolent the light for the images was. I filed these very correct tryouts and moved on to something else.

Cuando comprendí cuál era el camino que me permitía aproximarme a lo que pretendía capturar y encontré el cómo, aparecieron las primeras imágenes que de verdad esperaba conseguir. La sensación de calma incluso en fotos tormentosas, la serenidad que me devolvían, la intensa sensación de “déjà vue”, el poder seductor de las imágenes para hacerme sentir un observador privilegiado y creerme dentro de la magia de esos lugares se hacían presentes. En ese momento fui consciente de que se había puesto la primera piedra del trabajo.

When I understood what was the way that would take me to what I wanted to capture and I found the how, that is when the first images that I really hoped to find appeared to me.  The feeling of calm, even in the tempestuous photos, the serenity that was given back to me, the intense sensation of “déjà vue”, the seductive power of the images for making me feel like a privileged observer by letting me believe I was inside the magic of those places, was always present. It was then that I became aware I was laying the foundations of my work.

Ahora diré que he vuelto a recorrer algunos lugares tras terminar con las fotos. He ido yo solo, sin cámara, a visitar el hogar marino, a disfrutar yo conmigo mismo y para mí de su presencia, a provocar recuerdos de lo vivido entonces y de la obsesión que me movía. Y el primer sentimiento de la playa de Valdés, que provocó todo esto, apareció multiplicado por el infinito. Sé –estoy seguro de ello–, que este monstruo marino que me respiga la piel cuando siento cómo respira cerca de mí, tiene escrito en alguna parte de su casi eterno diario, iniciado el tercer día de la creación, que durante cuatro años alguien en la frontera Astur, seguramente un loco, acudía tímidamente a acariciar su lomo mientras le observaba con los inquietos ojos de un niño travieso.

Now I can say that I went back to visit some places after finishing with the photos. I went alone, without a camera, to visit the marine home, to enjoy it´s presence in my own company, to arouse memories of what I experienced then, and the obsession that moved me. And the first sensation I had on the beach in Valdes, the one that provoked all this, came to me as multiplied by a thousandfold. I know –of that I’m sure-, that this marine monster that breathes down my back when he’s near me, has written somewhere in his almost eternal diary, started on the third day of Creation, that for four years, someone on the border of the Asturian coast, probably a madman, shyly came to stroke his back while watching him with the restless eyes of a mischievous child.  

Adoro la buena fotografía clásica, pero mi mundo es otro. He subido un escalón, es solo eso.    www.valentinfotografo.com

I adore good traditional photography, but it´s not my world. I´ve gone one steep higher, thats all.    www.valentinfotografo.com

Hats off to the English translator: Sandra Crundwell